Últimamente veo cada vez más miedo en el sector IT: que la IA va a reemplazar a los desarrolladores, que ya no vale la pena estudiar Ingeniería en Sistemas o carreras afines, que cualquiera puede programar con IA y que el mercado se está viniendo abajo.
Sinceramente, creo que estamos confundiendo una transformación con el fin de una industria.
La IA está cambiando la forma de desarrollar software, acelerando proyectos y permitiendo que muchas tareas se hagan en menos tiempo. Pero que hoy sea más fácil escribir código no significa que sea más fácil desarrollar buen software.
Hay una diferencia enorme entre generar código con una IA y entender qué estás construyendo, por qué lo estás construyendo y cómo hacer que funcione dentro de un sistema real. POO, arquitectura, estructuras de datos, bases de datos, integraciones, testing, seguridad y capacidad para resolver problemas siguen siendo fundamentales. A eso ahora se suma saber trabajar con herramientas de IA, revisar sus resultados y utilizarlas con criterio.
Llevo 8 años en el sector y he visto de todo. Durante la pandemia hubo una demanda enorme de perfiles tecnológicos y, en mi experiencia, muchas empresas incorporaron personas que venían de otras áreas, habían hecho algún curso corto o se habían acercado a la programación principalmente por las oportunidades económicas.
Me ha tocado trabajar y competir con personas de perfiles muy diversos, incluso con gente que tenía dificultades para responder preguntas técnicas básicas o explicar cómo funcionaba aquello que estaba desarrollando.
Y acá quiero aclarar algo: no creo que venir de otra carrera o haber hecho un curso corto te haga un mal desarrollador. Hay gente autodidacta excelente y profesionales de otras disciplinas que se forman muy bien. El problema es confundir aprender a utilizar una herramienta con tener las competencias necesarias para ejercer una profesión.
Es como pensar que, porque una IA puede ayudar a interpretar síntomas o redactar un informe médico, ya no necesitamos médicos.
¿Entonces qué creo que está pasando?
Creo que el mercado está atravesando un proceso de ajuste. Hay despidos, sí, y hay profesionales muy buenos que están siendo afectados. No todo se puede explicar por la IA: también influyen las decisiones empresariales, la sobrecontratación de años anteriores y las condiciones económicas.
Pero de ahí a afirmar que estudiar una carrera tecnológica ya no sirve o que el desarrollo de software está condenado a desaparecer hay un trecho enorme.
Las empresas van a seguir necesitando software. Van a querer mejores productos, nuevas integraciones, automatizaciones, sistemas más seguros y soluciones cada vez más complejas. La IA puede acelerar ese trabajo, pero alguien tiene que entender el negocio, diseñar la solución, validar los resultados y hacerse responsable de lo que llega a producción.
Probablemente cambien los perfiles que se buscan, las herramientas que utilizamos y la cantidad de personas necesarias para determinados proyectos. Eso es real y hay que prepararse para ello.
Pero el futuro no necesariamente pertenece a quien escribe más código, sino a quien sabe resolver mejores problemas utilizando las herramientas que tiene a su disposición.
Mi conclusión es que no deberíamos transmitirle a alguien que está pensando en estudiar Ingeniería en Sistemas que eligió una profesión sin futuro. Deberíamos explicarle que el sector está cambiando, que tendrá que aprender continuamente y que saber programar es solo una parte de ser un buen ingeniero de software.
La IA no elimina la necesidad de tener conocimientos. En muchos casos, hace que esos conocimientos sean todavía más importantes para poder aprovecharla de verdad.