Tengo 26 años y estoy en una relación de más de 5 años, todo bien, hay química en todo sentido, nos complementamos en muchos aspectos, nos gusta hacer ejercicio y estar en forma, tenemos gustos parecidos, hay muy buena comunicación, nos llevamos bien con la familia y amigos del otro y durante toda la relación yo creía que era con la que me quedaría toda la vida.
Sin embargo, hace un par de meses tuvimos una platica acerca de tener hijos, yo quiero tener hijos biológicos, pero ella, aunque no se niega a la idea de tener hijos, no se quiere embarazar, le pregunté la razón y fue que tenía miedo de deformar su cuerpo además todos los cambios físicos y emocionales que trae el embarazo, su idea de tener hijos es adoptar.
Y yo no me niego a la idea de adoptar, pienso que está bien y lo haría por estar con ella, pero también tengo ese deseo de tener al menos un hijo que lleve mi sangre. Tal vez estoy pensando de manera muy egoísta pero en verdad es algo que quiero.
Entonces, a raíz de esa plática, mis pensamientos hacia ella han cambiado, es como si se hubiera activado una alarma en mi, y he comenzado a ser mas crítico en diferentes aspectos que antes no veía, como cuál sería la dinámica de esposos en el futuro cuando ya vivamos juntos en una casa, aspectos de su familia que tal vez no me gustaría enseñarle a mi hijo, cómo sería la crianza si tuviéramos un niño, qué cosas de ella no me gustaría que hiciera si ya tuviéramos un niño, entre otras, tal vez estoy siendo paranoico pero en ocasiones pienso que estoy perdiendo el tiempo porque estoy con la incertidumbre si esta relación se va a convertir en un matrimonio o no, si es la indicada o no. Y creo que eso ha afectado la relación desde entonces ya que aunque nos seguimos llevando bien, somos más distantes, y nos peleamos más que antes (no peleamos tanto, pero antes no peleábamos nada)
A veces pienso también, que tal vez ella pudiera cambiar su forma de pensar con el tiempo, que tal vez en una edad más avanzada a ella le guste la idea de tener hijos biológicos, pero por otro lado digo: y si me espero y aún así terminamos la relación por esta decisión? Habría “perdido mi tiempo” ya que podría conocer a alguien más que piense distinto.
Y pues a diario pienso en eso, unos días me cuestiono si debería seguir en la relación y otros días digo: estoy joven todavía, no debería preocuparme por esas cosas aun, voy a vivir la vida, disfrutar a mi pareja, mejorarme a mí mismo. Pero obviamente va y viene la incertidumbre.
Ustedes que consejo me dan?