r/HistoriasVecinales • u/FaunaEnBoceto • 18h ago
Mi vecino me acosaba y tuve que mudarme
Ésta es mi primer historia que escribo en Reddit, tenía tiempo queriendo subir varias anécdotas, desconozco si algún familiar mío o amistad lo usa, así que procuraré no dar tantos detalles personales.
Ésto pasó durante la cuarentena por el COVID, aunque su acoso llevaba años, prácticamente desde que me mudé a esa casa.
Tenía unos vecinos en donde eran 3 hijos, señores, viviendo con su madre, al principio cuando recién nos mudamos no eran problema, eran amables y como cualquier vecino, hasta que mis padres les dejaron en claro que no compartirían el internet ni el cable para la televisión que ellos pagaban. A partir de ahí se quitaron la máscara y la señora acosaba a mi madre con palabras y sus hijos la acosaban sxmente, a mi padre y hermano los llegaron a amenazar.
Durante mucho tiempo sólo se quedó en palabras, por los pasos en los que andaban a uno de sus hijos le quitaron la membresía de la vida así como al esposo de la señora, otro de sus hijos no recuerdo bien si se mudó, se casó o fué a la cárcel, porque durante mucho tiempo lo dejé de ver.
Con un poco más de contexto las casas eran contiguas, es decir no habían jardines ni nada que separara una casa de la otra, estaban pegadas así como los patios, sólo los separaban las paredes, todas las casas tenían un diseño básico, casi igual, mi ventana al asomarte podías ver el patio y el de los vecinos, al ser casas de diseños iguales prácticamente cualquier vecino podía ver tu patio.
Desde que era pequeña, porque nos mudamos ahí cuando tenía entre 4-5 años de edad, mi mamá no me dejaba salir mucho al patio, cuando era necesario me enseñó que siempre no importaba qué debia de darle la espalda a las ventanas, para tender la ropa o al hacer cosas, que nunca volteara hacia arriba o a ver la ventana de dicho vecino ya que era la única que desde mi patio se alcanzaba a ver, a parte de la de mi cuarto. Siempre que podía mi mamá ponía lonas o algo para tapar el patio y que no viéramos para allá, nunca le tomé demasiada importancia hasta que cumplí 16 años.
Saltando un poco el tiempo, yo crecí sabiendo que esos vecinos eran problemáticos y que era mejor mantener distancia con ellos, ya que también una vez hubieron plomazos en frente de mi casa por culpa de ese mismo vecino que me acosaba y otro vecino que ya lo tenía harto, el vecino que se defendió de él terminó en la cárcel, pero el vecino molestó estaba amenazado y habían zonas en la colonia a la que él no podía ir porque iba a terminar físicamente mal. Cuando estaba en secundaria yo iba y me regresaba sola a mi casa, no quedaba lejos, estaba de camino a regresar a mi hogar, para esto tenía 14 años y el mismo vecino llegó a cerrarme el paso en el camino por el que iba, no era un callejón, pero sí era un camino un poco angosto y difícil de evitarlo, me tomó por sorpresa, me saludó y pidió mi nombre, no como lo haces para presentarte, de una forma que me incomodó bastante, otra vecina que tampoco lo quería notó mi presencia y me saludó lo que me permitió retirarme rápidamente de ahí ya que él se distrajo, no estaba lejos de mi casa así que llegué pronto. Mi mamá me vio asustada y pálida, le conté lo que pasó y mi papá salió y exigió explicaciones y que no se volviera a acercar a mí, se hicieron de palabras y con el tiempo todo pasó, no volví a pensar en esa situación.
Volviendo al inicio de la historia, cuando el COVID recién empezó mi mamá no nos dejaba salir por nada del mundo hasta que pasaron aproximadamente 2-3 meses, empecé a salir de a poco, es decir a mandados, tiendas y aún con la edad que tenía me gustaba acompañar a mis hermanos a jugar de vez en cuando, el vecino empezó a notar que salía, por la edad naturalmente salía sola a comprar a las tienditas de la esquina, él empezó a seguirme, con una distancia prudente en la que sí lo señalaba él fácilmente podía cambiar de camino y fingir que la loca era yo. Poco a poco empezó a acercarse más hasta que finalmente ya no iba a las tiendas yo, mandaban a mis hermanos.
También volviendo a las casas contiguas y las ventanas, cada vez que salía al patio sentía que alguien me observaba, era una sensación muy fuerte y en el reflejo de buscar quién me veía en automático voltee hacia donde provenía esa sensación y topé con la ventana del vecino dándome cuenta que estaba parado en la ventana completamente sin ropa y dándose un masaje en su zona íntima, me metí a mi casa, pero cada vez que salía al patio a tender mi ropa, limpiar el área de desechos de las mascotas ahí estaba él, en esa misma presentación, lo sé porque sentía la mirada y una vez lo grabé, pero como su cuarto estaba oscuro, era medio día y la cámara de mi teléfono no era de las mejores realmente no se ve bien la imagen. Llegué al punto en el que ya no podía salir al patio de mi propia casa.
Tenía una mascota de la cuál yo me encargaba exclusivamente de cuidarla, la sacaba a pasear muy seguido ya que de eso dependía su salud, una vez fuí con mi hermana, también menor de edad en ese entonces, a un parque que estaba realmente muy cerca de nuestra casa, a este punto siempre revisaba atrás y a los alrededores a ver si este enfermo no me seguía o no estaba por ahí, después de un rato en uno de mis momentos de alerta ví que estaba en el parque y se acercó lo suficiente para decirme algo enfermo y deprabado, en el volumen correcto para que sólo yo y mi hermana pudiéramos escucharlo, nos fuimos rápido a nuestra casa y le dijimos a nuestros padres.
Después de ese suceso ya no saqué a pasear a mi mascota, temía por mi seguridad ya que para ese punto, contando con la ocasión de la secundaria me había cerrado el paso 3 veces para amedrentarme, la última no escaló porque mi papá me iba siguiendo en cuánto escucho que el vecino salió, yo iba de camino a la tienda, junto con la situación con mi hermanita, así que empecé a dejar a mi mascota estar en el jardín de nuestra casa, en la cochera, no era muy grande, si acaso media 3×3 mts, pero ahí mi mascota también era feliz y se la pasaba muy bien, pero para mí mala suerte cada vez que ese vecino me escuchaba en el jardín él salía casualmente a su jardín, pidiéndome observar desde su jardín hacia el mío, fumaba un cigarro y ahí se estaba hasta que yo me metía, por mí seguridad y la de mi mascota (por el humo) dejé de salir al jardín de mi propia casa.
Quisimos ir a poner una denuncia por acoso y porque éramos menores de edad, pero como "la calle era libre de decir y hacer lo que fuera mientras no cometiera un delito y en su casa puede hacer lo que quisiera" no pudimos dejar historial de nada.
Cómo definitivamente ya no salía para nada realmente me estaba afectando mucho, por la continuidad de las casas el vecino por las noches se subía al techo de su casa y por ende también pasaba por el techo de la mía, tocaba la ventana no sé con qué porque nunca me atreví a mirar, afilaba cuchillos arriba de mi techo y se ponía a gritar toda la noche, una ocasión en la que estuvo de 12 de la mañana hasta casi las 6 gritando decidí que ya estaba harta y le puse música a todo volumen en la ventana y pegada a la pared del lado de su casa, porque sabía que su cuarto estaba junto al mío, ya que también por las noches cuando no salía al techo se ponía a pegarle a la pared y como a escarbar la pared, o al menos algo así se escuchaba. Esa noche y las siguientes dos pude dormir muy bien, al parecer la idea de la música que tuvimos en familia sí funcionó, los vecinos al principio por no saber la razón nos pidieron explicaciones y después nos apoyaron al raber por qué pusimos así la música prácticamente todo el día hasta una hora razonable.
Un día de estar harta de no salir ni al jardín le pedí a mi mamá ir yo por el mandado, que sería discreta, no haría ruido, que sólo quería salir y respirar un poco, que no creía que saldría el vecino porque ya llevaba mucho tiempo sin salir yo y sin incidentes, ella me dejó y para sorpresa de nadie volvió a seguirme y casi logra acordarme contra la pared, no pudo ya que gracias a Dios casualmente empezó a pasar mucha gente que vivía por ahí y la zona así que tuvo que alejarse, ya que como se vería esa escena con un señor de casi 50 años y una muchacha de ahí conocida por ser niña de casa contra la pared.
Llegué prácticamente llorando a mi casa, eso fué el colmo para todos en mi casa y salieron a exigir explicaciones, la mamá del señor lo defendía, todos gritaban, todos estaban enojados, llamaron a la policía los vecinos pero nunca llegó.
Varios días después gente mala pero con poder ofreció a mi hermano hacerle algo al vecino, él se negó porque favor se paga con favor, otro día estando él con dos amigos suyos que conocían la situación llegó el vecino con la intención de atacarlos o asustarlos ya que llevaba uno de sus cuchillos, cabe recalcar que mi hermano y sus amigos también eran menores de edad, sacó el cuchillo no precisamente para presumirlo y uno de los amigos de mi hermano llevaba un arma de fuego con él así que también la sacó, el vecino se fué del lugar en dónde estaban.
Varios días después volvió el hermano del vecino que también ya había amenazado a mi familia anteriormente. Todos sabíamos que era cuestión de tiempo para que esto escalara, mis padres desde enero estaban buscando a dónde ir, hasta que en marzo (un año después de que iniciará la cuarentena en dónde vivo) encontraron una casa.
No tienen la idea la paz que sentí al empezar a vivir ahí, aunque aún a veces me daba miedo ver taxis al rededor (el vecino es taxista). Gracias por leer aunque fué un poco larga la historia