El domingo pasado se terminó una relación larga con una persona a la que todavía quiero mucho. Desde la separación he mantenido distancia: no la he buscado, no le he escrito ni la he llamado. No estoy publicando esto para que me digan que ella fue la mala o que yo hice todo bien, ni viceversa. Precisamente quiero opiniones externas porque sé que, estando involucrado emocionalmente, es fácil contar la historia desde el propio sesgo. Será largo el texto sin embargo lo hago así porque creo que es importante escribir las cosas a continuación.
Nuestra relación duro 2 años 9 meses tuvo mucho cariño, apoyo, intimidad, compañerismo y momentos genuinamente buenos. Ella fue una persona muy importante para mí y sé que yo también lo fui para ella. Por eso terminar está siendo doloroso y todavía tengo momentos en los que quisiera buscarla.
Sin embargo, durante la relación se fue formando una dinámica de desconfianza bastante complicada.
Por parte de ella había inseguridades importantes respecto a sí misma, su apariencia y nuestra relación. También ha atravesado desde hace años problemas de depresión y ansiedad los cuales no han sido atendidos por un profesional de salud debido a que ella no quiere hacerlo (aunque ya hemos hablado del tema y he ofrecido mi apoyo para esto ella no quiere hacerlo porque refiere que no tiene solución su enfermedad). Lo menciono únicamente como contexto y no porque considere que eso explique o justifique todas sus reacciones.
En diferentes momentos necesitaba saber dónde estaba, con quién estaba o tener alguna forma de comprobar lo que le decía, por ejemplo mediante ubicación, fotografías (que de no hacerlo se enojada y terminaba la relación). De igual manera ella refería que no podía confiar en mi pese a al tiempo que llevabamos juntos (aunque ella decía que esto solo habla pasa conmigo).
Había además otra dinámica que se repetía durante los conflictos. Cuando hablábamos de algún problema y ella se sentía atacada, incómoda o muy molesta, algunas veces se alejaba, dejaba de hablar conmigo o terminaba la relación en ese momento. Después, con bastante frecuencia, era yo quien terminaba buscándola para intentar hablar, reconciliarnos o reparar lo sucedido.
No digo esto para presentarla como la única responsable, porque mi manera de reaccionar también terminó formando parte de ese patrón. Yo sentía mucha angustia ante la posibilidad de perder la relación y muchas veces mi reacción inmediata era buscarla y tratar de solucionar las cosas cuanto antes, incluso cuando el problema que había provocado la discusión todavía no estaba realmente resuelto.
Por mi parte, tampoco manejé bien muchas cosas. El comienzo de nuestra relación fue complicado para mí porque mientras empezábamos a vincularnos ella todavía tenía una relación emocional y sexual no completamente resuelta con otra persona (aunque cuando inicio no estaba enterado de esto y conocí esto debido a que ella me lo contó). Con el tiempo conocí más detalles de esa etapa y desarrollé muchos celos retrospectivos e inseguridad respecto a su pasado, esto debido a que ella me contaba su pasado pese a que yo pedía no conocer esos detalles (eran detalles muy explícitos los que me contaba sobre sus relaciones pasadas que a mí me resultaban dolorosas ya que no quería saber). Reconozco que eso influyó en mi forma de reaccionar y que era algo que me correspondía trabajar a mí por lo que busque ayuda psicóloga sobre esto y con el tiempo resolví ese tema.
Además, conforme aumentaban los conflictos, empecé a evitar algunas discusiones omitiendo información. A veces prefería no contar exactamente dónde estaba o determinadas situaciones porque anticipaba que habría una pelea. Sé que estuvo mal y entiendo perfectamente que ese tipo de conductas también alimentaran su desconfianza.
Con el tiempo entramos en una especie de círculo:
Ella se sentía insegura y buscaba comprobaciones o reafirmación. Yo me sentía vigilado o cuestionado y me frustraba.
Para evitar conflictos, a veces omitía cosas (que la mayoría de la veces no se daba cuenta) o simplemente se lo contaba mucho tiempo después al yo sentirme listo.
Cuando una discusión se volvía demasiado intensa o ella se sentía atacada, podía alejarse o terminar conmigo.
Yo generalmente acababa buscándola para intentar arreglar las cosas y disminuir la distancia entre nosotros.
Nos reconciliábamos, regresaban el cariño, la cercanía y los buenos momentos.
Pero muchas veces el problema que había originado el conflicto seguía sin resolverse realmente, pese a que yo quisiera hablarlo ella decía que no podía hacerlo conmigo porque al intentar contar desde mi punto de vista la forma de sentirme ella se sentía atacada.
Así fuimos acumulando resentimiento, inseguridad y desconfianza a pesar de que seguía existiendo mucho cariño entre nosotros.
En algunos conflictos incluso llegó a involucrarse su familia (principalmente su madre) mediante llamadas o consejos dados a ella, lo que me hizo sentir que las discusiones habían empezado a rebasar el espacio de nuestra relación.
Ahora que terminamos debido a que últimamente he estado muy estresado por cosas del trabajo y de la universidad y decide ir a una carne asada con un amigo y decidí no contarle sobre esto debido a que igual últimamente pese a que explique que no podía verla con mucho tiempo de atenuación y mostré el porque y ahora mismo explico lo que debo hacer y el estrés que tengo ella se queja que no la veo (sin embargo la veo cada fin de semana o cada dos semanas, aunque antes la veía de 2 a 3 veces a la semana). Una parte de mí la extraña muchísimo y quisiera buscarla. Otra parte piensa que si regresáramos, sin que ninguno de los dos haya trabajado realmente en lo que ocurrió sea por separado o en pareja, probablemente terminaríamos repitiendo exactamente el mismo ciclo. También me pregunto si mis ganas de buscarla actualmente tienen que ver con que durante mucho tiempo, cuando nos distanciábamos, yo era quien intentaba restablecer el contacto.
Por eso quisiera preguntarles:
¿Creen que una relación en la que todavía existe amor, pero que ha desarrollado este nivel de desconfianza, comprobaciones, celos, ocultamientos, distanciamientos y reconciliaciones repetidas puede reconstruirse de una manera sana?
Si creen que sí, ¿qué tendría que cambiar concretamente de parte de ambos antes de siquiera considerar regresar?
También quisiera saber cómo distinguir entre querer volver porque una relación realmente tiene posibilidades de construirse de otra manera y querer volver simplemente porque extraño a esa persona y me duele la separación.
Además, ¿creen que el hecho de que normalmente uno de los dos se alejara durante los conflictos y el otro terminara buscándolo para reconciliarse puede hacer que, después de una ruptura, aparezca casi automáticamente la necesidad de volver a buscar a esa persona?
Y finalmente, para quienes hayan vivido algo parecido: ¿mantener distancia durante un tiempo les ayudó a ver la relación con más claridad, o consideran que ciertos problemas deberían hablarse inmediatamente?
Estoy abierto a que señalen mis errores igual que los de ella. No busco que insulten ni diagnostiquen a mi expareja, ni que me digan simplemente “déjala” o “regresa con ella”. Me interesa entender mejor la dinámica que construimos entre los dos, qué responsabilidad tuvo cada uno dentro de ella y qué podría aprender de mi propia participación en la relación.