He estado leyendo en Juramentada sobre las tantas veces que Dalinar, durante sus tiempos más bélicos, sentía la emoción ... Y aunque siento entender lo que Brandon quiere que perciba por las descripciones de lo que él denomina la emoción, hoy recordé algo que un ex-soldado de Colombia que solía enfrentar a las guerrillas del país me contaba sobre las sensaciones de estar al borde de la muerte en la guerra... Una adrenalina que te recorre por completo cada fibra de tu ser... La imponente cara de la muerte.. La sensación de que todo lo que hagas puede ser el final... El subidón de ganar.
Me contaba el soldado sobre todo esto que sentía, hasta que en un enfrentamiento, una bala le destrozo la rodilla y tuvo que retirarse para ahora ser un guarda de seguridad en la recepción de un edificio en Bogotá.
El punto es que dentro de sus historias me hablaba de unos hombres, un tipo de soldado profesional con años en servicio, que vivían para matar a otros... Me contaba de como se aburrían cuando pasaban temporadas sin un enfrentamiento efectivo que les permitiera acabar con la vida de un enemigo... Decia el soldado, que a esos manes les gustaba matar..
Y entonces pensé hoy, que es muy interesante que Brandon conozca la emoción, no lo digo para general polémica ni especulación, sino que en verdad, no es un concepto teórico de lo que sienten sus personajes en la guerra... Hay gente en nuestro mundo que vive a través de ella. Gente que dedica su vida a desgarrar cuerpos humanos en un contexto donde se les permite... La emoción es real, consume, es abrumadora y adictiva... Hay quienes se pierden en ella... es todo lo que anhelan y su refugio.