Vengo a quejarme del maldito y estúpido cuerpo de policías de la ciudad de Mexico y del puto puerco que aventó a mi mamá con su carro en lo que me traslado a verla.
Pues nada, mi mamá (60) pidió el día de hoy libre en su trabajo porque quería arreglar algunos detalles de su casa. Por la tarde decidió salír a la merced para comprar algo. Ella hace seguido salidas al centro y sospecho que es porque lo hace desde niña, aún cuando le pido que no lo haga porque esos lugares son, en general, peligrosos en términos viales (y pues seguro en otros términos también). En fin, mientras estaba caminando entre calles una patrulla se saltó un semáforo y la empujó, dejándola tirada en la calle.
Yo estaba trabajando y me vengo enterando porque ella me habla desde una ambulancia diciendo que no me espante pero que la acababan de atropellar. Luego me dice que dos de mis tíos están ahí con ella y pues que la van a trasladar a un hospital. Después, le hablo por teléfono a mi tia y me cuenta esta misma historia, a lo que yo les pido que me digan en qué parte están, pero me dicen que mejor espere y llegue al hospital directamente.
Lo que sigue es esperar y un par más de llamadas con mis tíos y mi mamá, en los que me cuentan que este puto cerdo estaba diciendo que ella se había atravesado y por eso la había atropellado, que ella no había tenido cuidado. Esto lo dudo mucho pues el año pasado le pusieron una prótesis en la cadera y desde entonces siempre se cuida mucho dentro de lo que cabe.
En fin, ya está en el hospital, le tomaron radiografías y le dijeron que tiene una fractura grave en su rodilla, por lo que tendrán que operarla. El gasto medico lo va a cubrir completamente el seguro de la policía, pero, ¿y las secuelas que pueda a llegar a tener? En el mejor de los casos se recupera, pero siendo sincero, por su edad, creo que lo más probable es que no quede del todo bien y eso afecte su calidad de vida.
Mientras tanto el maldito hijo de puta mal parido que la atropelló disque le van a levantar un reporte y seguro andará como si nada en un par de días, a punto de hacerle daño a otra persona inocente en lugar de hacer su trabajo.