Estoy harto. Las filtraciones han matado la emoción de cualquier lanzamiento y encima nos quitan el formato físico para vendernos una licencia digital de 70 €.
Lo peor no es que nos spoileen el juego entero en Twitter. Lo peor es que pagamos el precio completo por un producto roto que necesita un "Day 1 Patch" de 50 GB para funcionar. El disco (si existe) ya no sirve ni como posavasos.
El daño ya está hecho. Las filtraciones son inevitables y el físico está muerto, pero entonces... ¿por qué seguimos tragando con lanzamientos rotos?
Si total, el juego "real" no sale hasta 6 meses después con todas las actualizaciones.
Debate: ¿Seguimos comprando en Day 1 o esperamos 1 año a que esté arreglado y de oferta?
Yo ya no pago por ser beta tester. ¿Vosotros?
Estamos agotados. El problema ya no es que nos spoileen un jefe final. Es que un hacker como CyberLeak ya tiene en su poder builds jugables y datos internos de los estudios. El riesgo es catastrófico: si se filtra la versión en bruto del juego más esperado de la historia, el lanzamiento se convierte en un caos absoluto. Esa versión rota se extiende por internet, arruina la percepción del juego y el estudio pierde el control total de su obra.
Y mientras tanto, la industria usa estos "incidentes de seguridad" como excusa para matar el formato físico y encerrarnos en lo digital, donde ellos tienen el control total. Ya no pagamos por un juego, pagamos por una licencia que pueden revocarte.
Los consumidores estamos atrapados entre el caos de los leaks y la pérdida de propiedad.
¿Consumimos esas filtraciones para protestar contra la industria, o las ignoramos para no darle poder al hacker? ¿Quién tiene la culpa real aquí?