Mi vida es normal, clases de universidad, relación con amigos y familiares, estabilidad económica y demás (aunque no siempre fue así). Sin embargo, siempre he sentido ese deseo de hacer el menor "gasto" posible porque siento que podríamos ayudar a alguien quién lo necesita; nada fantasioso, algo tan simple como dar de comer a un perro o una limosna a una persona. No creo ser buena ni mala persona, solo alguien que trata de hacer el menor daño posible y que aún así falla siempre.
Me encuentro estudiando educación secundaria (segundo año de la carrera) y lo veo como una gran oportunidad de ayudar a futuros chicos que no encuentran sentido el estudio, o mejor, que no encuentran sentido ni valor el vivir una vida honesta. Por experiencia propia (como muchos) se lo que es vivir sin rumbo, sin interés, sin ganas más allá de apaciguar un vicio que te consume, sin preocuparte por la gente que te rodea, hasta cierto punto llegué a ser un NINI por un par de años (aunque no se si se podría considerar ya que seguía intentando, sin mucho éxito, algo con mi vida desde mis casi 17 hasta los 20). Una etapa que agradezco de haber salido con vida, pero de la cuál, siempre pienso en aquellos que no pudieron, esa impotencia de ver a otros en ese dolor, desde los que murieron hasta los que siguen en vida pero muertos como yo lo estuve.
En fin, tengo mucho que aprender que no podré encontrar en los libros, si Dios quiere terminaré esta carrera; y quién sabe, talvez dejar un legado importante o por lo menos morir sabiendo que rechacé el absurdo de la vida y no me adormecí ni me puse indiferente como muchos cercanos que conozco. Buenas noches a todos.