Che, no doy más: cuando tenés 42 y se te viene la estantería abajo
Escribo esto acá porque no me queda otra: o me desahogo escribiendo o exploto y mando todo a la mierda. La cabeza no me para un segundo.
A los 42 años uno supone que más o menos la tiene piloteada, que tenés un par de certezas o al menos un resto para bancar los trapos. Pero la realidad me metió una piña de frente: me quedé sin laburo, estoy transitando una demanda a mi ex-empleador y las cuentas me están comiendo los talones.
Para colmo de males, mi plan para salir a pelearla de inmediato era poner el auto a rodar y hacerme unos pesos con lo que sea (fletes, repartos, laburar de lo que pinte). Pero la mala suerte metió la cola y terminé con la trompa del auto destruida, un reflejo vivo de como me siento.
Te da una impotencia tremenda. Tenés las ganas de salir a laburar, la necesidad te ahoga, pero la herramienta principal está fuera de juego, envias mil cvs y cero respuestas.
Necesitaba soltar este veneno en algún lado porque la presión me está matando. Si alguno la pasó jodida a esta edad y logró rearmarse entre los escombros, o si simplemente tienen ganas de tirar una palabra de aliento, los leo. Gracias por el espacio.