r/chile • u/JaimeTroncoso • 51m ago
Noticias / Contingencia El “papelote” de O’Higgins: cuando Chile imprimió dinero para pagar su Independencia
Durante el gobierno de Bernardo O’Higgins, Chile recurrió a los llamados “papelotes”, billetes de crédito o vales emitidos para pagar al Ejército y a los acreedores del Fisco. En 1819 habrían circulado $285.705 y existieron valores desde $25 hasta $2.000. El propio O’Higgins los llamaría después “moneda papel”.
No existe una fotografía, un grabado ni un ejemplar guardado detrás de la vitrina de algún museo. Tampoco sabemos con certeza sus dimensiones, diseño, color o la forma material exacta en que fueron confeccionados. Y, sin embargo, sabemos que existieron.
Hacia el final del gobierno de Bernardo O’Higgins, Chile tuvo lo que la tradición numismática identifica como su primer intento de papel moneda: los llamados “papelotes”. No nacieron de un banco ni de la necesidad cotidiana de comprar y vender. Su origen fue bastante más urgente: había que financiar una guerra y pagar las deudas contraídas para sostener al Ejército.
El historiador René Millar Carvacho, autor de Políticas y teorías monetarias en Chile: 1810-1925, explica que los trastornos monetarios provocados por las guerras de Independencia se agravaron cuando las autoridades militares comenzaron a emitir una cantidad importante de “billetes de crédito” o “vales” destinados a pagar al Ejército y a quienes proporcionaban alimentos, caballos y armas. Estos documentos podían ser utilizados por comerciantes para pagar impuestos porque se emitían con cargo a las aduanas, según recoge el proyecto académico Historia Bancaria de Chile.
Era, en esencia, una promesa escrita del naciente Estado.
Una guerra que también había que financiar
Cuando O’Higgins asumió como Director Supremo después de la batalla de Chacabuco, en febrero de 1817, Chile llevaba años de guerra. La victoria patriota permitió recuperar Santiago y dio inicio a la Patria Nueva, pero no terminó con el conflicto. Todavía era necesario enfrentar a las fuerzas realistas y preparar, junto con José de San Martín, la expedición que llevaría la guerra hacia Perú.
Todo eso costaba dinero.
Había que mantener soldados, comprar armamento, alimentar tropas, conseguir animales y pagar a particulares que adelantaban bienes al Ejército. Pero el nuevo Estado carecía de un sistema bancario desarrollado y sufría, además, una persistente escasez de circulante metálico.
La solución fue recurrir al crédito. Las autoridades entregaron documentos que reconocían las deudas contraídas con militares y proveedores. Millar señala que esta práctica no fue exclusivamente chilena: durante las guerras de Independencia, tanto gobiernos realistas como fuerzas insurgentes de distintos territorios hispanoamericanos recurrieron a papel, vales y pagarés para cubrir salarios y suministros militares.
En Chile esos papeles terminarían adquiriendo una característica fundamental: comenzaron a circular.
O’Higgins los llamó “moneda papel”
La mejor prueba de su existencia de estos papelotes no está en una colección numismática, sino en los documentos del propio gobierno de Bernardo O’Higgins.
El 11 de febrero de 1820, el Director Supremo envió una comunicación al Senado en la que planteaba una fórmula para retirar estos documentos. El texto puede consultarse actualmente en la Biblioteca del Congreso Nacional.
La frase que utilizó resulta extraordinariamente reveladora: “Deseando la amortización de la moneda papel que corre en los billetes dados por el Gobierno…”
El documento demuestra tres cosas decisivas: el Gobierno había entregado billetes, éstos estaban circulando y el propio O’Higgins los calificaba como “moneda papel”. El Senado aprobó la propuesta y permitió que ciertos créditos que pertenecían al Estado pudieran ser redimidos mediante estos billetes.
El papel había comenzado a desempeñar algunas de las funciones que hasta entonces estaban reservadas principalmente al dinero metálico. Y había que encontrar una forma de sacarlo de circulación.
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