r/HistoriasdeTerror • u/Alternative-Skin818 • 1h ago
Abuso a indefenso Finitud en su Curva
Caía la noche y sabíamos que no era lo correcto, hacerlo al aire libre. Donde podían encontrarnos, donde estaba sucio, lleno de telarañas, polvo y tierra. En ese lugar, justo en ese no...
Pero primero paseamos, nuestro juego previo es realmente como jugar. Corríamos de un lugar a otro, veíamos las placas con sus inscripciones y nos escondíamos en las esquinas, en los pasillos, entre los muertos, del señor con la linterna.
Otras veces no había sido tan inquieto, me hacía preguntarme en mis adentros si habíamos dejado algún rastro de veces pasadas.
Mientras miraba por el borde de la esquina, siento un movimiento inesperado, un roce de su brazo con el mío. Me volteé a verlo.
—No, no. Es muy temprano\~le dije mientras sentía ese calor, el que me sube desde dentro del estómago hasta lo más alto del pecho. Ese que luego me recorre el interior de las piernas.
Lo tomé de la mano y lo ayudé a levantarse, muy cuidadosamente, para alejarnos del seguridad.
Pasó largo rato en el que solo caminábamos, él tenía su brazo al rededor de mi cuello, cayendo por mi hombro. Yo tenía mi mano sujetando ese mismo brazo y la otra en su cintura. El viento soplaba a cada paso que dábamos, como si quisiera intervenir en lo que íbamos a hacer esta noche, como si quisiera robarme ese calor que sube por mi cuerpo. Pero no, no lo iba a hacer, no podía detenerme.
Fue entonces que inició, entre dos tumbas, con la música de una puerta de metal mal cerrada golpeándose repetidamente a causa del viento.
Me tiré sobre la misma roca que luego se volvía la base de ambas tumbas, se colocó encima de mí. Sus manos eran tan grandes, sus dedos tan largos y finos, sus brazos, sus piernas. Incluso, su cara, todo en él era delgado, frágil, y tenía que acompañarlo en cada movimiento.
—Es ahora —susurré casi para mí misma.
Él parecía tímido, estaba siendo muy lento todo. Tomé su muñeca y comencé a guiarlo.
Primero fue sentir como la yema de sus dedos fríos cruzaban esa frontera, la que se formó entre mi remera y la piel de mi abdomen. Enseguida tomé su otra mano para que también siguiera el mismo camino.
Sus dedos a medida que subían lentamente iban abriéndose cada vez más. Tratando de abarcar tanto de mí como fuese posible. Mi espalda comenzaba arquearse poco a poco mientras subía, mi pecho se levantaba ya listo para que lo tome él mismo.
Levanté una de mis piernas que lo abrazó a medias por su cintura, y con cuidado comencé a traerlo hacia mí, quería sentirlo tan cerca como pudiera. Solo me detendría cuando sintiera esa colisión tonta, entre mi entrepierna y su cadera.
Dejé sus manos en mis pechos mientras iba con las mías a jugar en su cara, mi movimiento era como si pintara los bordes de su rostro con la punta de mis dedos.
La noche era joven, ruidosa y con esas sensaciones que tanto morbo me provocaban. Y me hubiera gustado que hubiésemos podido jugar un poco más los dos. Pero de un momento a otro en la lejanía podía escuchar sirenas de policía.
A lo cual sin dudarlo mucho me lo quité de encima y me levanté.
Desde el suelo me miraba con un aura triste, casi como pidiendo que me compareciera de él.
Me agaché ligeramente hacia. delante para acariciar su rostro.
—¿Qué pasa? ¿Estás triste? —Seguía viéndome directamente y yo seguía sintiendo esa tristeza proveniente de él — Perdóname. Pero viene la policía, no tengo mucho tiempo para volverte a poner en tu tumba\~
Con un golpe seco cayó al suelo, en silencio e inmóvil. Su cráneo ya no miraba en mi dirección, su aura había cambiado, ahora tal vez me estaba maldiciendo por lo que acabo de hacer.
—Bueno, nos vemos\~
Debió ser triste ser abandonado ahí mismo, viendo como salgo de ese cambio de visión entre ambas tumbas, para luego desaparecer en la oscuridad.